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El lavavajillas pierde agua por la puerta: causas y qué comprobar antes de cambiar la junta

¿Tu lavavajillas pierde agua por la puerta y crees que hay que sustituir la junta de inmediato? No siempre es así. Una fuga en la zona de la puerta puede deberse a una junta desgastada o sucia, pero también a un nivelado incorrecto del lavavajillas, a brazos aspersores obstruidos, a vajilla que impide el cierre […]

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Consejos
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¿Tu lavavajillas pierde agua por la puerta y crees que hay que sustituir la junta de inmediato? No siempre es así.

Una fuga en la zona de la puerta puede deberse a una junta desgastada o sucia, pero también a un nivelado incorrecto del lavavajillas, a brazos aspersores obstruidos, a vajilla que impide el cierre correcto de la puerta o a un exceso de espuma.

Antes de comprar una junta nueva, conviene por tanto realizar algunas comprobaciones sencillas. En muchos casos el problema puede resolverse sin sustituir ninguna pieza.

1. Comprueba que el lavavajillas esté perfectamente nivelado

Una de las primeras comprobaciones a realizar es el nivelado del electrodoméstico.

El lavavajillas debe apoyarse correctamente sobre sus patas y quedar a escuadra dentro del mueble. Una instalación incorrecta puede alterar la posición de la puerta e impedir que la junta se adhiera de manera uniforme a la cuba.

En particular, un lavavajillas inclinado hacia delante puede favorecer que el agua se acumule en la zona de la puerta y provoque una fuga durante el lavado.

Para comprobarlo basta con usar un nivel de burbuja, verificando tanto el lado izquierdo/derecho como el frontal/posterior. Si es necesario, se puede actuar sobre las patas regulables siguiendo las indicaciones del fabricante.

Importante: no basta con comprobar a simple vista que la máquina parezca recta. Incluso una ligera inclinación o una cuba que no esté perfectamente a escuadra puede influir en la estanqueidad de la puerta.

2. Comprueba y limpia los brazos aspersores

Los brazos aspersores, a menudo llamados también palas del lavavajillas, son fundamentales para distribuir el agua durante el lavado.

Con el tiempo, los pequeños orificios de los brazos pueden obstruirse debido a restos de comida, cal y suciedad. Cuando algunas boquillas están obstruidas, el chorro de agua puede cambiar de dirección y golpear directamente la puerta.

En algunas situaciones el chorro desviado puede ejercer presión suficiente para favorecer la salida de agua por la zona de la junta.

Por este motivo es aconsejable:

  • retirar los brazos aspersores, cuando el modelo lo permita;
  • enjuagarlos bajo agua corriente;
  • revisar todos los pequeños orificios;
  • retirar con cuidado posibles restos o incrustaciones;
  • comprobar que los brazos puedan girar libremente.

Atención: al cargar la máquina no hay que colocar ollas o vajilla de forma que bloqueen la rotación de los brazos o desvíen los chorros de agua.

3. Comprueba la junta antes de sustituirla

La junta de la puerta es claramente uno de los componentes a revisar, pero eso no significa que deba sustituirse automáticamente ante la primera fuga.

Abre la puerta y revisa atentamente la junta a lo largo de todo su perímetro.

Comprueba que no presente:

  • cortes o grietas;
  • deformaciones;
  • zonas aplastadas o endurecidas;
  • despegues de su alojamiento;
  • restos de comida o grasa;
  • incrustaciones o suciedad.

Incluso un pequeño resto de suciedad entre la junta y la cuba puede comprometer la estanqueidad de la puerta.

Para la limpieza se puede usar un paño húmedo y, si es necesario, un detergente suave compatible con el material de la junta.

4. Comprueba que nada impide que la puerta se cierre correctamente

Otra causa muy habitual es un objeto que interfiere con el cierre de la puerta.

Comprueba que no haya vajilla, cubiertos u objetos que sobresalgan de los cestos. Un plato, una olla o un cubierto mal colocado puede impedir que la puerta se cierre por completo y crear un pequeño hueco por el que el agua puede salir.

Comprueba también que no haya restos de comida a lo largo del borde de la cuba o directamente sobre la junta.

5. Comprueba el detergente y la presencia de espuma

La pérdida de agua no siempre está causada por un problema mecánico.

El uso de detergente no adecuado para el lavavajillas, como el detergente normal para fregar los platos a mano, puede producir una cantidad excesiva de espuma.

La espuma puede salir por la puerta y simular una fuga de la junta.

Utiliza por tanto exclusivamente detergente específico para lavavajillas y respeta las cantidades indicadas por el fabricante.

6. Comprueba el filtro y el desagüe

También es aconsejable comprobar el filtro del lavavajillas y la zona del desagüe.

Los restos de comida y la suciedad pueden obstaculizar el correcto drenaje del agua. Si el agua no se drena correctamente, puede permanecer en la cuba en una cantidad anómala y contribuir a los problemas de fuga.

Retira el filtro siguiendo las instrucciones de tu modelo, lávalo a fondo y comprueba que no haya restos en la zona de la bomba.

7. Si pierde por debajo, la junta podría no ser el problema

Es importante distinguir una fuga procedente de la puerta de una fuga procedente de la parte inferior o trasera del lavavajillas.

Cuando el agua aparece debajo del electrodoméstico, las causas pueden ser distintas y pueden involucrar:

  • el tubo de entrada de agua;
  • el tubo de desagüe;
  • racores o abrazaderas;
  • la válvula de entrada;
  • la bomba;
  • juntas internas;
  • el sistema de detección o control del nivel de agua.

En estos casos, la simple sustitución de la junta de la puerta podría no resolver en absoluto el problema.

8. Cómo saber rápidamente de dónde viene la fuga

Una simple comprobación visual puede ayudar a acotar el problema.

Zona de la fugaPosibles causas
Borde de la puertaJunta sucia o dañada, puerta no perfectamente cerrada, lavavajillas no nivelado, chorro de los brazos aspersores desviado, exceso de espuma
Parte inferior del lavavajillasBomba, juntas internas, problema de entrada de agua o exceso de agua en la cuba
Parte traseraTubo de entrada, tubo de desagüe o racores
Agua en la base del aparatoPosible fuga interna o problema en el sistema de desagüe/entrada

Consejo técnico: no cambies la junta de inmediato

Antes de comprar o sustituir una junta del lavavajillas, realiza siempre estas comprobaciones:

1. Verifica que el lavavajillas esté correctamente nivelado.
2. Limpia los brazos aspersores y comprueba que todas las boquillas estén libres.
3. Comprueba que ninguna pieza de vajilla impida el cierre correcto de la puerta.
4. Limpia a fondo la junta y el borde de la cuba.
5. Comprueba el filtro y el desagüe.
6. Verifica que no haya un exceso de espuma.

Solo si la fuga continúa después de estas comprobaciones conviene valorar la sustitución de la junta.

¿Cuándo es necesario sustituir la junta?

La sustitución está indicada cuando la junta presenta cortes, grietas, deformaciones, un desgaste evidente o ya no se adhiere correctamente a la superficie de estanqueidad.

Al comprar el recambio es importante verificar la compatibilidad con el modelo exacto del lavavajillas. Las juntas pueden, en efecto, variar en tamaño, forma y sistema de fijación incluso entre modelos de la misma marca.

Cuándo acudir a un técnico

Si la fuga continúa tras haber realizado las comprobaciones descritas, o si el agua procede de la parte inferior de la máquina, podría ser necesario intervenir en componentes internos.

Ante una fuga importante, es aconsejable dejar de usar el lavavajillas y, si es necesario, cerrar el suministro de agua y desconectar la alimentación eléctrica antes de realizar cualquier intervención.

Conclusión

Que un lavavajillas pierda agua por la puerta no significa necesariamente que haya que sustituir la junta.

El nivelado, los brazos aspersores obstruidos, la suciedad en la junta, la vajilla mal colocada y el exceso de espuma son todos elementos a comprobar antes de comprar un recambio nuevo.

Un diagnóstico correcto permite evitar una sustitución innecesaria e identificar más rápidamente la verdadera causa de la fuga.


La información y los consejos indicados en esta guía tienen una finalidad exclusivamente informativa y orientativa y no constituyen un diagnóstico técnico ni un asesoramiento profesional.

Las intervenciones descritas deben ser realizadas exclusivamente por personas que dispongan de los conocimientos necesarios y respetando las instrucciones facilitadas por el fabricante del electrodoméstico.

En caso de dudas, anomalías o problemas que no puedan identificarse mediante comprobaciones sencillas, se recomienda acudir a un técnico cualificado.

Manzo Ricambi no asume responsabilidad alguna por posibles daños a personas, bienes, electrodomésticos o componentes derivados del uso de la información contenida en esta guía, ni por intervenciones realizadas basándose en los consejos aquí indicados.


Notas

Nota de transparencia: este artículo se basa en conceptos originales, investigaciones y fuentes verificadas por el autor. El texto ha sido revisado y optimizado en su forma con el apoyo de herramientas de inteligencia artificial.

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